viernes, 11 de abril de 2014

APÁTRIDAS EN ESTA IRRECONOCIBLE ESPAÑA

Que la izquierda en España nunca ha defendido lo español, es evidente e patente. Que reniega de todo lo que huele a España y anatematiza todo su pasado, no importa el momento o la época histórica a que se refiera, es consustancial a ella. Que siente aversión y ojeriza a la bandera roja y gualda de España, es sabido y comprobado día a día con multitud de ejemplos. Que el denigrar e insultar a las Fuerzas de Orden Público y a nuestras Fuerzas Armadas forma parte de las características esenciales de la izquierda, es tan obvio y aplastante que nadie, en su sano juicio o con un mínimo de intelecto sano, discute. Que la izquierda en España –que no española- siempre ha intentado socavar y dinamitar las raíces de la cultura latina y cristiana que dieron lugar a la formación de la nación, está a la vista de cualquiera que quiera indagar en su tenebroso y terrorífico pasado. Que la izquierda en España es un anacronismo decimonónico, obsoleto en ideas y métodos, es fácil de advertir con sólo observar sus acciones y discursos, que apestan a rancio y analfabetismo. Que la izquierda en España es la única izquierda de la Europa democrática que no defiende a su patria, es tan elocuente como lo demuestran símbolos, banderas e imágenes que sacan a relucir en cada ocasión, anclada en un pasado del que nunca sale, instalada para la eternidad en ese lodazal mugriento y hediondo de su ideología exterminadora de la humanidad.

Para los que creemos y nos sentimos orgullosos de España y su pasado, todo lo anterior es una penitencia con la que tenemos que vivir, soportándolo de la mejor manera posible. Pero era algo con lo que contábamos de antemano, sabedores de la esquizofrenia marxista y salvaje de la izquierda en España. Estábamos preparados para ello, acostumbrados a esa lucha, sabiendo quienes eran los abanderados de la España milenaria y verdadera, quienes eran los protectores de los valores de la España que comenzó a gestarse con Leovigildo en el año 572, que concibió a Hispania como un todo, no sólo cultural, sino también político; y su hijo y sucesor Recaredo, con el trascendental III Concilio de Toledo en el año 589, donde el concepto nación pasó a ser una sociedad civilizada con aspiraciones de independencia política basada en una autopercepción cultural.

Sin embargo, nos hemos encontrado un enemigo inesperado al que creíamos de nuestro lado: es el gobierno supuestamente de derechas del PP con su gallináceo presidente Rajoy al frente y su política del avestruz, con la desidia y la cobardía más abyecta como emblema. Ha traicionado a una gran mayoría de sus votantes, incumpliendo lo que prometió realizar en su programa electoral y, lo que es más grave, ha engañado a España con su desafección al gravísimo problema del separatismo -al que no pone freno- y la suelta de los asesinos etarras. Si la derecha ha sido siempre defensora de las raíces de España, de sus tradiciones y su historia, con este gobierno felón ha cambiado radicalmente su posicionamiento. Ya no distinguimos la desastrosa política de enfrentamiento de Zapatero de la indolente y servil de Rajoy, con un Ministro de Interior llamado Fernández Díaz, que desampara y humilla sin pudor alguno a las Fuerzas de Orden Público, como ha quedado comprobado en los acontecimientos de la inmigración en Ceuta y Melilla o los incidentes del 22M; con un Ministro de Asuntos Exteriores, García-Margallo, que es capaz de desvaríos insultantes como comparar el asunto de Crimea con el de Cataluña; con un Ministro de Justicia, Ruíz Gallardón, que manipula y nombra jueces en la misma medida que lo hace la izquierda, siguiendo la componenda de casi 30 años; con un Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que lleva a cabo una subida brutal de impuestos que deja pequeña la que impondría Izquierda Unida. Un gobierno que permite que Bolinaga siga en libertad y que ha liberado a varias decenas de asesinos, violadores y terroristas, es un gobierno en descomposición total, de una vileza y degeneración difíciles de igualar, donde una gran parte de la sociedad se encuentra indefensa, huérfana, impotente y extraviada. Incluso la monarquía, llena de escándalos y corrupción, amenaza con derrumbarse y ya no es el estandarte de la patria. Nos preguntamos por la España que anhelaba Manuel José Quintana, uno de los grandes poetas de la ilustración: “¿Qué era, decidme, la nación que un día reina del mundo proclamó el Destino, la que a todas las zonas extendía su cetro de oro y su blasón divino?”.

A pesar de no tener nada seguro y fiable donde poder asirnos para mantener la esperanza de el regreso de la España heroica y gallarda, orgullosa de sus gestas sin parangón y de su imperio donde no se ponía el sol; de la falta de los grandes hombres que la hicieron posible, derramando hasta la última gota de sangre; de la terrible sensación de sentirnos apátridas en nuestra propia patria, extraños en la nación que nos vio nacer, prefiero ser positivo y recordar las palabras que el gran San Isidoro, obispo católico de Sevilla, expresó en su célebre “Laus Hispaniae”, hacia el año 620: “De todas las tierras que se extienden desde el mar de Occidente hasta la India, tú eres la más hermosa, ¡oh sacra y siempre venturosa España, madre de príncipes y pueblos!”.

José Quijada Rubira 

miércoles, 12 de marzo de 2014

DEL BOSQUE O LA NECEDAD BENDECIDA

El marqués Del Bosque siempre ha demostrado ser un español íntegro, de los pies a la cabeza, sin mostrar duda o vacilación en pos de la defensa de España y su unidad. Por eso dijo, el 13-09-2012, que “Los catalanes están en su derecho de defender su independencia”, sentenciando a continuación que “Cada pueblo debe tener la libertad para elegir su futuro”. Todo un ejemplo de solidaridad y comprensión para con el pueblo catalán, que es digno de admiración y que debemos seguir todos a rajatabla sin importarnos romper más de cinco siglos de unidad y conculcar la Constitución de 1978. Los designios del marqués deben ser obedecidos sin alteración o desvío, no vayamos a perturbar o inquietar a los medios de comunicación que mantienen en la cúspide de la sapiencia a tal monstruo de la naturaleza, versión moderna de Lope de Vega.

Otro ejemplo del amor a España que desprende e irradia Del Bosque, fue con la llamada a la selección de Markel Susaeta que, emulando el aprecio insoslayable del técnico salmantino a la patria, evitó pronunciar la palabra “España” en la rueda de prensa anterior al partido (13-11-2012), diciendo: “Sabemos que nosotros representamos una cosa que, bueno… tenemos que darlo todo y respetar bajo todos los conceptos”. Tan sabias y diáfanas palabras no las habría mejorado ni el gran Mario Moreno “Cantinflas”. Presto y rápido el marqués, tan bondadoso e indesmayable protector de todo lo español, acabó con el tema al día siguiente: “Lo único que hizo fue omitir una palabra y no hizo nada adrede… y no tenemos que tener maldad de pensar una cosa que él no estaba pensando”. Para terminar con un tranquilizador “Para nosotros no ha habido ninguna polémica”. Las obras completas de Santa Teresa se quedan en nada comparadas a este espíritu seráfico.

Sobre el enfrentamiento en las semifinales de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Atlético, expresó desde lo más hondo de su pensamiento que “Hay algunos episodios y cosas que no me gustan y no me gustan”. Concluyendo su profundísima, vasta y penetrante reflexión con “…Soy comprensivo, pero no me gustan”. Frase lapidaria y culmen del raciocinio, ante la que uno se siente empequeñecido y absorbido por la gigantesca figura intelectual y pía de tal prohombre.

Su talla insigne y preclara, de hombre eximio y recto, que respeta y acata el Estado de Derecho y la persecución del delito y la corrupción, lo confirma y corrobora con el caso Cardenal y su artículo sobre el Barcelona, afirmando: “Hay que andar con prudencia en este caso… y no estoy en posición de inclinarme hacia nadie”. Es decir, que entre la corrupción y la ley que la persigue, adquiere una postura neutral. Fantástico. Pero esa ambigüedad no podía durar en un cerebro tan privilegiado, en un filósofo y pensador de su inabarcable cultura y sapiencia y, horas más tarde, expresaba: “Siempre estoy de acuerdo con lo que diga el presidente del Consejo Superior de Deportes (Miguel Cardenal), un hombre cabal y sensato, que trata de unir más que desunir. Es mi respuesta a la lectura… Que los distintos territorios de nuestro país estén lo más unidos posible. Yo lo interpreto así”. Uno se queda más tranquilo sabiendo de qué lado se postula este fénix de los ingenios, que nos dice por dónde debemos caminar y cómo debemos obrar, y que siempre está en todas las polémicas para darnos sus inapreciables consejos que, saliendo de su boca, son dogmas que debemos respaldar, imitar y alentar.


Don Francisco de Quevedo y Villegas, partiendo de la generalización de la necedad, distingue entre necios, mazacotes o majaderos, y modorros. Llama necios a aquéllos a los que es necesario tratar para entender lo que saben. Llama mazacotes o majaderos a los que, en cuanto empiezan a hablar, ya nos dan a entender lo que son con las palabras que dicen. Y son modorros los que se conocen sin hablar, con sólo mirarles las trazas, el traje y el talle. El marqués Del Bosque es un mazacote, que canta su gallina clueca en cuanto abre la boca. A veces va disfrazado de lo contrario que es y hasta presume de tal incongruencia o paradoja, pero abre la boca y, zas, se autodefine categóricamente. Muere como pez fuera del agua.


José Quijada Rubira.

lunes, 17 de febrero de 2014

CINE ESPAÑOL O EL FRACASO DE LA INEPTITUD SECTARIA

Todos los años se repite la astracanada, de manera calculada y milimétrica en la gala de Los Goya, como si fuese el día de la marmota de “Atrapado en el tiempo”, convirtiendo la supuesta fiesta del hipotético cine español en un mitin político del más rancio sectarismo decimonónico, donde el lobby de la “ceja” expande toda la bilis acumulada por su falta de éxito y  su mediocridad insalvables, en un ejercicio palmario de demagogia barata. Nunca tienen culpa de nada y el fracaso les hace más audaces. La autocrítica no existe para ellos. Están empeñados en elevar la inanidad de su “cine”, de sus inexistentes méritos creativos, de su carencia de talento, a un pedestal de adoración, de manera que están ante una atroz disyuntiva: mostrar públicamente sus vergüenzas o cubrirlas burdamente con un velo. Y eso es lo que hace este cuadro colectivo de incompetentes, tapar sus  nulos “logros” de cada año con el manto de la reivindicación y la protesta panfletaria más cerril, zafia y grosera; un arcaísmo disfrazado de modernidad que nos retrotrae a otros siglos. Y como el yonqui que necesita su dosis diaria para sentirse vivo, los Goya se transforman en su inyección permanente y supurante de los peores humores y venenos ideológicos, en su dosis anual que les hace evadirse de la realidad, y que es recibida con arrobo y entusiasmo sonrojantes, como buenos maestros de una mendacidad lacayuna, donde se aplaude todo, orgullosos de su limitación mental.

Porque todo lo anterior choca con la realidad aplastante de los datos, que no dejan lugar a la duda. No ha habido ninguna película española seleccionada para los grandes festivales europeos: Cannes, Berlín, Venecia, César, Bafta, Donatello… son los ejemplos más claros. Además, se elige para competir en los Oscar a uno de los mayores bodrios perpetrados este año y de otros muchos años: “15 años y un día”, que fue rechazada como era de suponer.  La película española más taquillera del año en España es “Mamá”, que se encuentra en el puesto 15 (con 8 millones de euros), y que es una coproducción entre Canadá y España. Pero la primera cinta producida íntegramente en el estado, “Zipi y Zape y el club de la canica”, se encuentra en el puesto ¡27!, con 5 millones de euros de recaudación. Otras muy renombradas, como “Los amantes pasajeros”, de Almodóvar o “Las brujas de Zugarramurdi”, de Alex de la Iglesia, no llegan a los 5 millones. La cuota de pantalla del cine estatal cayó cinco puntos porcentuales y medio, hasta un 16% menos que el año 2012. Desde 2004, cuando se recaudaron más de 691,6 millones, la caída acumulada es del 26,5%, lo que confirma la decadencia sin paliativos y sin freno del cine español.

Otro tema que pone de manifiesto la debacle del cine español es el de las subvenciones, que superan la recaudación de las cintas en los años 2008, 2009, 2010 y 2011. En 2012, “Lo imposible” (con 40,5 millones, un tercio de la recaudación del año) impidió la tendencia de años anteriores. El ICAA, el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, es el organismo que reparte estas ayudas. Como podéis leer en la web del Ministerio de Cultura, es “un organismo autónomo adscrito a la Secretaría de Estado de Cultura que planifica las políticas de apoyo al sector cinematográfico y a la producción audiovisual”. Este organismo público tiene un gasto que pagan todos los ciudadanos españoles. De tal manera que, en 2010 las subvenciones al cine fueron de 81.068.318, 03 euros, pero el estado de liquidación del presupuesto del gasto del ICAA era de 120.698.560 euros en el BOE del 21 de septiembre de 2011. Cerca de 40 millones de euros más de gasto. Es decir, que en 2010 se gastó de fondos públicos para cine español 120.698.560 euros y se recaudó en taquilla 80.277.621,54 euros, más de 40 millones de euros de déficit. Además, el cine español también recibe ayudas de las comunidades autónomas, las televisiones públicas autonómicas y privadas y RTVE. Cada comunidad autónoma tiene sus normas que pueden ser desde utilizar la lengua autonómica hasta convocar subvenciones para cortos y largos, pasando porque la acción transcurra en esa comunidad. Las televisiones públicas participan en proyectos, mientras las televisiones privadas tienen la obligación de invertir un 5% de sus ingresos brutos anuales en cine, lo que supone más de 90 millones que cada año tienen que destinar por ley sólo al cine español, que sumado a los 33,77 millones aprobados por los presupuestos generales para el año pasado, alcanza una factura que eleva a más de 130 millones de euros las ayudas públicas que recibió el sector cinematográfico español en 2013, frente a los apenas 72 millones de euros que recaudaron en taquilla ese mismo año las películas españolas, siendo el 14% de la cuota total de mercado y un balance de casi 60 millones más de subvenciones recibidas que de ingresos.

Por otra parte, también resulta fraudulento cómo se otorgan los distintos tipos de subvenciones, exigiéndose para percibir la llamada “ayuda complementaria” una recaudación mínima determinada, según un baremo aprobado: si una película recauda 300.000 euros, se le dan 45.000 euros; si recauda 200.000, pues 30.000 euros de ayuda; si recaudase 1 millón de euros, 150.000 euros de subvención. Una vez conseguida la recaudación mínima exigible para la ayuda complementaria, la cuantía de la subvención depende de la inversión del productor, no pudiendo superar el 33% de la misma hasta un máximo de 700.000 euros. Es decir, si realizas una película con un coste superior a 2,1 millones de euros y alcanzas el límite exigido de recaudación, recibes 700.000 euros, la máxima subvención. Si el coste es menor, la subvención va bajando… Por lo pronto podemos observar algo extraño: que una película recaudando 330.000 euros en taquilla podría obtener una subvención de más del doble o el triple, lo que significa que la cantidad recibida es mayor que la cantidad necesaria para recibirla. ¿Creen ustedes que esto se produce en casos aislados? Nada de eso. Entre los años 2005 al 2009, ambos inclusive, no menos de ¡170! películas han sobrepasado por poco, sospechosamente, el límite mínimo exigido para obtener la subvención. Sorprendente que tantas películas recaudan justo por encima del baremo obligatorio, lo que es indicativo de la adulteración de los datos para obtener las ayudas. Y dice González Macho, presidente de la Academia de Cine español, que “No hay ningún cheque en blanco. Las ayudas a la amortización se dan en función de los rendimientos en taquilla”.

La incontinencia verbal no tiene límites en ese desfile de vanidades y de fatuidad en que se convierte la gala de Los Goya de cada año, donde el talento y la creatividad es sustituido por las demandas y las quejas de todo tipo y contra todo el que no siga sus directrices impostadas. Todo cabe menos el CINE, que siempre está ausente y no aparece por ningún lado, aunque se le busque con lupa, como huyendo despavorido y aterrorizado de esa cuadrilla de retroprogresía grotesca, ridícula, mezquina, vulgar y perdedora. Desde la Verdú y su lastimosa película, pasando por el ejército rojo de los cien mil hijos de Bardem, hasta el presidente González Macho que, sin sonrojarse, expresó en su diatriba: “Hacer cine hoy es un acto heroico”. Lo que de verdad es un acto heroico, una gesta épica, es ir a ver una película española y aguantarla entera. El alcanforado y caduco cine español, mengua de tal manera que ya no alcanza a proyectar su sombra.



José Quijada Rubira.

domingo, 9 de febrero de 2014

F. C. BARCELONA: CAUTIVO DE LA GRANDEZA DEL REAL MADRID

Aparentemente, el destape de las auténticas cifras del fichaje de Neymar sólo ha sido un incidente más en la escandalosa historia del Fútbol Club Barcelona. Nada más lejos de la realidad. Por vez primera, a pesar de los esfuerzos ímprobos de sus medios y periodistas cortesanos, a los que subvenciona y dicta su manera de proceder, el club blaugrana ha perdido la partida, de manera definitiva, ante los ojos del mundo. De nada les vale que traten de desviar la atención culpando al Madrid de todos sus males y errores, con argumentos conspiranoicos que producen alipori y descubren, todavía más si cabe, su patología paranoica hacia el equipo merengue; su resentimiento lleno de complejos insuperables que tienen su origen en su frustrado fichaje de Di Stéfano, allá en 1953, que les ha imposibilitado llevar una existencia normal desde entonces; les ha impedido vivir su propia historia, reos de lo que hacía o dejaba de hacer su eterno rival, presos de la gigantesca sombra del club blanco.

Pero lo que ha abierto la caja de Pandora del desvarío y el esperpento azulgrana, no son los 95 millones de euros que costó el fichaje de Neymar, como revelan los documentos que tiene en su poder la Audiencia Nacional, ni los 63 millones que le puede reclamar la Agencia Tributaria por el baile de cifras de esos 38 millones de diferencia; tampoco el salario encubierto de esos 50 millones de euros desembolsados a la sociedad N&N, a la que pertenece el futbolista y su padre, y que es una empresa fantasma según la información de Globoesporte, medio de comunicación brasileño; ni siquiera el coste de 158 millones de euros que le puede suponer el montante total de la operación al Barcelona, cifras que ya desveló Florentino cuando renunció a su fichaje y que Eduardo Inda corroboró en su denuncia en “El Mundo”. Lo que realmente ha agrietado, horadado y resquebrajado la descomunal impostura, corrupción y proceder mafioso del club barcelonés, mostrando al mundo toda su repugnante depravación, es su proceder y sus declaraciones posteriores al estallido del affaire Neymar, que han sido el sumun de los despropósitos y que les ha retratado para la eternidad, sin “valors” pero con las vergüenzas al aire y ante la mirada de todos. Son pocos días, pero los ejemplos son numerosos y diáfanos:

1). Rosell: “El fichaje de Neymar es correcto, pero ha provocado la desesperación y la envidia de nuestros adversarios” (23-01-14).
2). Bartomeu: “Perdimos a Di Stéfano en los despachos, pero no perderemos a Neymar” (25-01-14).
3). Bartomeu: “Neymar ha elegido el Barsa frente a otras ofertas que le ofrecían más dinero” (25-01-14).
4). Bartomeu: “Ahora tenemos a Messi y Neymar, que tienen un potencial enorme, e inspira temor a nuestros rivales” (25-01-14).
5). Bartomeu: “Rosell ha dimitido por otras razones” (25-01-14).
6). Bartomeu: “Los 57 millones son la cifra real del coste del fichaje para el Barsa” (25-01-14).
7). Bartomeu: “Había una oferta en concreto, que el padre de Neymar nos enseñó, que pagaba 100 millones” (25-01-14).
8). Bartomeu: “Nos gustaría pensar que no hay nadie detrás de este asunto con interés en perjudicarnos” (25-01-14).
9). Bartomeu: “Si no ganan en el campo, intentan ganar en los despachos” (27-01-14).
10). Bartomeu: “Allí, en Madrid, hay un fiscal que no sabemos quién es, no es uno de los nuestros” (27-01-14).
11). Bartomeu. “Se debería haber hecho la denuncia en casa. Nos han intentado hacer daño, pero no lo han conseguido” (27-01-14).
12). Bartomeu: “Cuando el proceso acabe, tomaremos la iniciativa. Sabemos quién lo hizo” (27-01-14).
13). Bartomeu: “La prensa de Madrid no es independiente…Los periodistas que trabajan en Cataluña son independientes” (28-01-14).

Culmina toda esta inquina irracional hacia el Real Madrid y lo que representa, con una desquiciante pirueta de cinismo del propio Bartomeu (“No tengo madriditis”) y el Tata Martino declarando que no sabe qué es la “madriditis”. Todo llega bendecido por el “establishment” independentista catalán y la complicidad bien pagada de los mass media y periodistas que trabajan bajo su mandato, como es el caso de Javier Bosch y su alucinación persecutoria hacia Florentino Pérez que, según este sujeto, llamó a Aznar y éste hizo lo propio contactando con Ruiz Gallardón, ministro de Justicia, para que presionara al fiscal. Estas acusaciones surrealistas han llevado al presidente del Real Madrid a emitir un comunicado en su defensa y, si no hay rectificación, demandar al gacetillero servil y sumiso a su dueño.

Hasta ahora toda su corruptela y altercados les había salido casi gratis, a pesar de la  gravedad de muchos de ellos, disfrazando toda su putrefacción de “valors” y “humildat”, infectando y engañando a cantidad de aficionados con su inmensa impostura. A vuela pluma, podemos recordar unos cuantos:
-Beguiristain y su cuñada etarra Lierni Armendaritz, condenada a 57 años de prisión por sus actuaciones en el comando Barcelona, vinculada a 4 asesinatos, incluido el del ex ministro Ernest Lluch.
-José Luis Núñez, expresidente del Barsa, que ha sido condenado a 2 años y dos meses por sobornar a inspectores de Hacienda en Cataluña.
-Laporta, expresidente del Barsa, y sus dispendios a cargo de las arcas del Barsa, con lujosos viajes y fiestas, y elevadísimas minutas a sospechosos dirigentes.
-Los casos hirientes del futbolista Abidal y el baloncestista Pete Mickeal, que con graves enfermedades fueron traicionados y abandonados a pesar de prometerles su renovación, como hizo el propio Bartomeu.
-Messi y el fraude fiscal de más de cuatro millones de euros, y el presunto blanqueo de dinero de la droga por parte de su padre.

El victimismo les ha durado sesenta años, igual que el presentarse como un bastión del antifranquismo cuando la realidad y los datos son tozudos: es el club que más Copas del Generalísimo tiene (9), junto al Atlético de Bilbao; ganó 8 Ligas (7 en los 20 primeros años del régimen de Franco), tardando el Real Madrid 15 años en ganar su primera Liga en la dictadura; único club que concedió hasta dos Medallas de Oro al anterior Jefe del Estado (en 1971 y 1974), después de que el régimen allanara el camino para levantar el Camp Nou, la pista de Hielo y el Palau Blaugrana, con una recalificación de terrenos “ad hoc” por parte de Franco que saldó la deuda de más de 200 millones de pesetas en 1965 y una subvención de 43 millones de pesetas en 1971. Pero esta vez han llegado muy lejos y ya no les vale el bálsamo reparador que es culpar al Real Madrid; ya no tienen un ungüento mágico o un antídoto que oculte su tremenda inmoralidad y sus métodos de camorra napolitana. Solo hay que ver la cascada de acusaciones que se vierten sobre el club y dirigentes: La fiscalía del Santos investiga el traspaso de Neymar; Brasil pide ocho años de cárcel para Rosell; el presidente del Santos diciendo que “El padre de Neymar quiso sacar dinero hasta del césped”; Santos y DIS (que poseía derechos de Neymar), sopesan denunciar al Barsa ante la FIFA; El Santos llevará ante la justicia a Neymar por los 40 millones; Laporta pide al juez que imputen a toda la Junta de 2003; Ingla, exvicepresidente azulgrana, pide adelanto de elecciones ante el deterioro de la imagen del club… y sólo acaba de empezar.

Por último, decir que el director deportivo del Barsa, Zubizarreta, ha definido a la perfección lo que es el club blaugrana: “Es un club especial, diferente, rico y vivo. Aglutina familias de diversas procedencias. No hay un pensamiento único”. Sin duda, Andoni: especial y diferente, por su actuación mafiosa; rico y vivo, de corruptelas y componendas; aglutina familias de diversas procedencias, de la “cosa nostra” del secesionismo catalán; y no hay un pensamiento único, ya que no está permitida la facultad de pensar y sólo vale el “ser uno de los nuestros”. Es un “apartheid” nacionalista en toda regla y el que no pasa su filtro o se mueve, no sale en la foto. Para botón de muestra, los ataques furibundos que ha recibido Pujol por el nombre que ha puesto a su hija: Manuela. El Fútbol Club Barcelona es “más que un club”: es un títere del nacionalismo catalán; una marioneta del secesionismo aldeano y fanático que impera hoy en Cataluña; un pelele en manos de una ideología de un sectarismo propio del fundamentalismo talibán.

José Quijada Rubira.



miércoles, 22 de enero de 2014

LEYENDAS DEL BASKET DEL REAL MADRID (7): RULLÁN, LA CLASE HECHA PÍVOT

Rafael Rullán nació el 8 de enero de 1952 en Palma de Mallorca. En el colegio Luis Vives de Palma empezó a jugar a baloncesto y a destacar por sus centímetros y progresos, lo que fue suficiente para que el Real Madrid le captara para sus equipos inferiores en 1967, en una "Operación altura", entre más de 100 aspirantes, comenzando en los juveniles. Se incorporó al primer equipo en la temporada 1969-70, nada más acabar la primera edad de oro del conjunto blanco, permaneciendo hasta la temporada 1986-87, dieciocho años ininterrumpidos que suponen el récord absoluto en el primer equipo merengue. Sus 207 centímetros, inusuales para aquella época, le dieron el puesto de cénter y formó con Luyk (figura de la que aprendió mucho) un tándem temible en la década de los 70, la segunda edad de oro del equipo merengue. Su extrema delgadez, sólo pesaba 95 kilos, la suplió con un movimiento de pies insuperable, rapidez en sus desplazamientos, una gran técnica y un formidable tiro de media distancia, que le hicieron salir victorioso en muchos de sus enfrentamientos con los legendarios Cosic o Meneghin, mucho más fuertes que el mallorquín. A lo largo de sus 18 temporadas en el Real Madrid consiguió los siguientes títulos:

-Campeonato de Liga: 14 (69-70, 70-71, 71-72, 72-73, 73-74, 74-75, 75-76, 76-77, 78-79, 79-80, 81-82, 83-84, 84-85 y 85-86).
-Copa de España: 9 (69-70, 70-71, 71-72, 72-73, 73-74, 74,75, 76-77, 84-85 y 85-86).
-Copa de Europa: 3 (73-74, 77-78 y 79-80) y 3 finalista (74-75, 75-76 y 84-85).
-Recopa de Europa: 1 (83-84).
-Copa Intercontinental: 3 (75-76, 76-77 y 77-78).
-Copa del Mundo de Clubes: 1 (80-81).
-Torneo de Navidad: 14 veces campeón.

Con la Selección de España fue internacional en 161 ocasiones, desde 1971 hasta 1981, consiguiendo la medalla de plata en el Eurobasket de Barcelona-73, con un gran partido ante la Italia de Meneghin que fue clave para acceder a las semifinales. Era los tiempos de la antigua URSS y Yugoslavia, dominadoras del viejo continente antes de balcanizarse. Rullán promedió 6 puntos por partido en el Europeo. Puede considerarse el precursor del pívot moderno en Europa y uno de los grandes jugadores de los años 70, como atestiguan sus cinco elecciones como miembro de la selección europea y el que fuera incluido hasta en cinco ocasiones en el mejor quinteto de Europa.

Rafael Rullán jugó seis finales de la Copa de Europa y casi siempre fue uno de los puntales del equipo. Sus anotaciones lo corroboran: 14 puntos en la victoria ante el Ignis de Varese (84-82), el 3 de abril de 1974 (Nantes); 10 puntos en la derrota ante el Ignis de Varese (79-66), el 17 de abril de 1975 (Amberes); 2 puntos en la derrota ante el Mobilgirgi de Varese (81-74), el 1 de abril de 1976 (Ginebra); 10 puntos en la victoria ante el Mobilgirgi de Varese (75-67), el 6 de abril de 1978 (Munich); 27 puntos en la victoria ante el Maccabi (89-85), el 27 de marzo de 1980 (Berlín); y 3 puntos en la derrota ante la Cibona de Zagreb (87-78), el 3 de abril de 1985 (Atenas). Sin duda alguna, el partido que nunca olvidará Rullán será la final de Copa de Europa de 1980 ante el Maccabi israelí, que partía como claro favorito. Aquel día, El pívot madridista se convirtió en un titán que martilleaba la canasta rival una y otra vez, consiguiendo 27 puntos determinantes para alcanzar la victoria final por 89-85, logrando el Real Madrid su séptimo entorchado europeo y cerrando la segunda edad de oro. Así relataba Carlos Jiménez en el diario "As", el 28 de marzo de 1980, su prodigiosa actuación: "...El Madrid tenía por entonces su columna vertebral en Rullán, que destrozaba la defensiva israelí con sus lanzamientos desde la media distancia". El mismo Rullán describía el partido de esta manera: "De las finales de Copa de Europa que he jugado, de la que guardo mejor recuerdo es la que ganamos al Maccabi. Creo que fue la final que con más autoridad ganamos, pese a acudir a Berlín, según la opinión general, en inferioridad de posibilidades, ya que el equipo israelí se encontraba en un gran momento". Rafael Rullán, un jugador para el recuerdo, la clase hecha pívot.


José Quijada Rubira.

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miércoles, 8 de enero de 2014

PRONTO NOS PREGUNTARÁN: ¿QUÉ FUE DE ESPAÑA?



Hispania, solar histórico de España, es muy anterior a Castilla y Cataluña, Andalucía y Galicia, León y Aragón. Es hechura de Roma tras 200 años de guerra con Cartago y las tribus peninsulares. La diócesis de Hispania fue pieza clave del Imperio hasta la caída de Roma. Tuvo entonces que forjar su propio destino, pero siempre, salvo en los fugaces regímenes islámicos, sus reinos tuvieron como norte político la unidad y la raíz de su civilización: Roma y la Cruz. Tras ocho siglos de lucha contra los musulmanes, los Reyes Católicos lograron la total unidad en 1492. Tras el descubrimiento de América, en los reinados de Carlos I y Felipe II dominamos el mundo como nadie antes lo había conseguido, con “El Imperio en el que nunca se ponía el sol”. A pesar de que nuestra fortaleza fue disminuyendo paulatinamente, siempre mostramos orgullo, grandeza, valentía y honor, incluso cuando nuestros gobernantes nos abandonaron, como el triste, vil e infame episodio de Carlos IV y Fernando VII vendiéndonos a Napoleón. Superamos ruindades y mezquindades, tragedias y guerras que amenazaron nuestra identidad, nuestra historia, nuestro ser. Sin embargo, toda esa gloria, toda esa forja de España a través de tantos siglos y esfuerzos ha desaparecido en menos de cuatro décadas, dinamitada por la propia España desde dentro, sin ayuda de ningún enemigo externo. Todo empezó con una con una mal llamada democracia y una Constitución que permitía el fin de la milenaria España, facilitando los resortes para su desintegración total. Bastan unos cuantos ejemplos actuales para percibir que España, como tal, pereció hace ya algún tiempo. Veamos:

-Simposio que se celebra en Barcelona (12, 13 y 14 de diciembre de 2013), bajo la tutela del presidente de la Generalidad, Arturo Mas, titulado “España contra Cataluña”, permitiendo el Estado español ser agredido, insultado y manipulado desde dentro, sin utilizar ninguno de los medios legales existentes, ejemplo de la inexistencia de España. ¿Acaso creen que este dislate se permitiría en cualquier nación civilizada? Y solo es el inicio de una secesión que ya existe realmente en la práctica y que falta plasmar en un papel para darle curso legal.

-Lo mismo ocurre en Vascongadas, con los terroristas ocupando la mitad de las instituciones y gobernando a su aire, saltándose el Estado de Derecho de manera permanente, demostrando que está aniquilado, que es recuerdo. Es la ley de los asesinos de ETA la que impera en esos lares, extorsionando y atemorizando a los que no comulgan con sus ideas. Nadie se atreve siquiera a discutirlos. Es la ley del más fuerte, la ley del terror.

-La puesta en libertad de decenas de asesinos, terroristas y violadores por una sentencia del Tribunal de Estrasburgo que solo se refería a un caso en particular y que el sedicente gobierno español, con la connivencia de la adulterada justicia, ha extendido a todos para seguir un ominoso “proceso de paz” convenido con la oposición, tratando de justificarlo poniéndose estupendos con una legalidad que han conculcado y hollado con la suelta de tales alimañas.

-Desandando el camino recorrido, los musulmanes están reconquistando España y son más de 1.700.000, de los que casi medio millón viven en Cataluña, con el peligro que supone la cantidad de yihadistas que hay entre ellos, como se comprueba con las numerosas detenciones que se han producido. Además, lejos de aceptar las costumbres del territorio donde se encuentran, exigen e imponen sus hábitos con el consentimiento de autoridades y partidos políticos, en especial de la izquierda que los utiliza para su beneficio sin importarles el daño que ocasionan a la población indígena.

-La balcanización absoluta de España en 17 reinos de taifas, con sus correspondientes reyezuelos que, extasiados en su trono de plastilina, nos exhortan cada año con delirantes discursos que únicamente buscan la desmembración de la nación y el mantenerse en el poder el máximo tiempo posible, utilizando cualquier método, aunque sea ruinoso para la taifa que dicen representar. Casos como Andalucía (la más pobre y con más paro de Europa), Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias o Extremadura son sangrantes.

-Partidos políticos y sindicatos que no son otra cosa que gigantescas centrales eléctricas del enchufismo y la sinecura, que han adulterado la imprescindible independencia del Poder Judicial para perpetrar toda una tela de araña de corrupción que se expande por toda España, sin que nadie –salvo honradas excepciones- ponga coto a tanto latrocinio. Ambos, partidos y sindicatos, han desmantelado la democracia creando un tinglado para vivir del resto de los españoles, una nueva casta donde no existe el mérito y la valía y sí el dedazo y el vasallaje más indigno y deshonroso.

-Una persecución de todo lo español, especialmente de una izquierda que siempre ha demostrado su fobia (valga como botón de muestra la crisis de Gibraltar, posicionándose con el gobierno británico), desvirtuando la gloriosa historia de España hasta límites delirantes y renegando de todos sus logros, inoculando el odio desde hace décadas al transferir toda la educación a cada una de las autonomías, que inventan una historia según su conveniencia. La derecha, indolente y cobarde, no trata de combatir este discurso antiespañol, mostrando una desidia repugnante ante tanto insulto y falacia, ejemplo de la perniciosa relatividad y falta de valores que se ha instalado en la sociedad de manera irreparable.

-Por último, por si faltaba algo en la descomposición de España, una monarquía salpicada de escándalos y en estado de descomposición absoluta, con varios de sus miembros imputados y un Rey en sus horas más bajas que, a pesar de su lamentable proceder en los últimos años y de su decadencia moral y física más absoluta, no reniega de sus privilegios y, obcecado, se abraza a la Corona en lugar de dejar paso a su heredero, tal vez el único válido de toda la familia, para intentar salvar la desesperada situación.

Francisco de Quevedo, con sus ojos perspicaces, manifiesta su dolor por España en este asombroso soneto que parece realizado para tan funesta ocasión: “Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes, ya desmoronados, de la carrera de la edad cansados por quien caduca ya su valentía…Y no hallé cosa en que poner los ojos que no fuese recuerdo de la muerte”. Las futuras generaciones preguntarán, al no encontrar nada, ¿qué fue de España?


José Quijada Rubira.
                                               

lunes, 9 de diciembre de 2013

LEYENDAS DEL BASKET DEL REAL MADRID (6): WALTER, EL TIRADOR LETAL

Después de tres años de veto de jugadores extranjeros para las competiciones nacionales, la apertura de fronteras volvió en la temporada 1973-74, permitiéndose un jugador foráneo por equipo. El Real Madrid, de la mano del genio Ferrándiz una vez más, fichó a un tal Walter Szczerbiak, alero blanco de 198 cmts, con fama de ser un gran tirador de media y larga distancia. El Barcelona, siempre intentando desbancar el dominio apabullante del conjunto blanco de manera infructuosa hasta entonces, se había reforzado con una estrella de relumbrón, el puertorriqueño Héctor Blondet, que había destacado en los Juegos Olímpicos de Munich-72, y se las prometían muy felices. La casualidad quiso que el primer enfrentamiento de la Liga fuese entre los eternos rivales, en el pabellón de la antigua Ciudad Deportiva del conjunto merengue. Dada la superioridad de ambos clubes sobre el resto de los participantes, cobraba vital importancia no sólo la victoria, también la diferencia que pudiera haber al final del partido por aquello del basket average particular. Las espadas estaban en todo lo alto para un choque que se preveía duro e igualado, a cara de perro. Nada más lejos de la realidad: un aplastante y humillante 125-65 -¡60 puntos de diferencia!- a favor del equipo madrileño dejó sentenciada la competición en la primera jornada, con 46 puntos y un extraordinario índice de efectividad desde el perímetro del recién incorporado Walter, que martilleó una y otra vez el aro barcelonés de manera inmisericorde. Así fue el primer partido oficial de Walter y su presentación ante la afición merengue, algo realmente espectacular.

Nacido en Hamburgo (Alemania), en 1949, pero de nacionalidad americana, Walter era un alero de una enorme calidad técnica y está considerado uno de los grandes jugadores americanos de la historia del baloncesto en Europa. Formó un dúo temible y demoledor junto a Brabender, siendo los mejores aleros del viejo continente durante los siete años que permaneció en el Real Madrid, hasta la temporada 79-80, consiguiendo títulos y récords que aún permanecen, como el de máxima anotación individual en un partido de Liga: 65 puntos frente al Breogán, cuando no existía el tiro de tres puntos, en la temporada 75-76. En el equipo blanco consiguió los siguientes títulos:
-Tres Copas de Europa: temporadas 73-74, 77-78 y 79-80.
-Cuatro Ligas de España: temporadas 73-74, 74-75, 75-76 y 76-77, los años que jugó esta competición.
-Copa de España: campeón en la temporada 76-77.
-Tres Copas Intercontinentales: temporadas 75-76, 76-77 y 77-78.
-Dos veces subcampeón de Copa de Europa: temporadas 74-75 y 75-76.
-Máximo anotador en un partido de Liga: 65 puntos en la temporada 75-76.

Jugador elegante, frío aparentemente y con una muñeca prodigiosa, pudo conquistar más títulos de no ser por una discutible decisión de preferir a otro en su lugar para la Liga, utilizando a Walter sólo en competiciones europeas en sus tres últimas temporadas blancas. Su fichaje supuso el inicio de la segunda edad de oro del conjunto merengue, tras cuatro años de ostracismo internacional. Alcanzó 5 finales de Copa de Europa en sus 7 años con el Real Madrid, consiguiendo siempre anotaciones importantes: 14 puntos (victoria de 1974), 16 puntos (derrota de 1975), 24 puntos (derrota de 1976), 26 puntos (victoria de 1978 y máximo anotador de la final) y 16 puntos (victoria de 1980), con una media en las finales de 19`2 puntos por partido. Precisamente, la victoria de la Copa de Europa de 1980, el 23 de marzo en Berlín, fue su último partido con el conjunto madridista, despidiéndose a lo grande con el séptimo entorchado europeo del Real Madrid. Nacido para encestar, todavía se conserva el regusto de comprobar sus dotes de atacante, su tiro en transición y la finura de su puntería para hacer pasar el balón por el aro. Toda una estrella que dejó una huella indeleble. Todo un caballero.


José Quijada Rubira.